Dado el lío que se ha montado con la biografía de la Reina de España, que ha sido comentado en diversos blogs de esta casa, por ejemplo
El Pez o el
Dragón, con comentarios para todos los gustos, me lleva a constatar algo que desde siempre he sospechado: en este país nadie lee (ni escucha).
La casa real debió leerse las declaraciones del libro y sopesar la oportunidad de que la Reina se pronunciara contra la legislación vigente que firma su esposo. Pero parece que nadie leyó nada o, si lo hizo, no consideró que la cosa fuera importante, quizás porque todos piensen del mismo modo.
Y, por no leer, ha resultado que la Reina piensa igual que el Opus Dei. No está de más saberlo.
Y del mismo modo que nadie lee, nadie va a los actos interesantes que muy de vez en cuando se organizan. Ayer, en el ciclo
Ciencia con Ñ habló Margarita Salas sobre
La mujer en la ciencia. Muy interesante su charla y muy instructivas sus reflexiones. Pero no vi a nadie del Instituto de Estudios de la Mujer de la ULL, que tiene una línea de investigación -o eso se dice, al menos- sobre este tema de las mujeres en la ciencia. Sorprendente.
Nada tiene que ver un tema con el otro, salvo el común denominador de que los productos culturales suelen caer en el vacío del desinterés. Pilar Urbano se lo ha montado muy bien para provocar escándalo y procurar que el libro se venda (que es lo importante, léase o no). Quizás si Margarita Salas hubiera afirmado antes de su charla que no hay discriminación femenina en la ciencia, hubiera provocado un escándalo igual entre el feminismo y se hubiera llenado la sala de científicas indignadas. Pero ella está por encima de los turbios manejos del negocio del escándalo.