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    El demonio me quiere gordo

    Los consumidores de los "polvos de Meléndez" están de enhorabuena. Ha salido un revolucionario método para perder peso sin tener que restringir hidratos de carbono ni estar comprando a cada rato botes con los polvos. Se trata de las dietas religiosas, una idea made in USA -cómo no- que llega a Europa y de la que habla hoy El País. La cosa es convencerse de que la obesidad es un pecado y que mediante la oración podemos alcanzar no sólo la salvación eterna, sino una envidiable figura en este valle de lágrimas.

    Ya no es cierto aquello de que es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el cielo. Ahora quien no entra en el cielo es el obeso o simplemente gordito, que codicia la comida en vez de amar a Dios. El rico, si estilizado, entra sin problemas en la gloria eterna.



    La dieta consiste en ir a la iglesia de turno y hacer unos talleres en los que contar nuestras pecaminosas relaciones con el papeo. A partir de ahí, cada vez que nos entra la gazuza debemos rezar, leer la Biblia y escuchar las cintas de audio que nos vende el sacerdote. Transidos de espiritualidad, se nos pasa el hambre. Sólo hay que hacer una inversión inicial de unos 100 dólares para conocer el método y hacer las terapias grupales, y unos dólares más para las cintas, aunque también se pueden comprar joyas que nos recuerden constantemente que el pecado nos acecha en supermercados, restaurantes, bares, etc., es decir, por todas partes, porque Satán ya se sabe que no descansa. También disponen de otros productos de merchandising que nos ayudan a mantener a raya al mal.

    Lo siento por nuestro futuro nobel, pero éste es un método más cómodo y eficaz, además de más barato. Yo me he desayunado hoy dos rosarios y tres salves.

    2006-08-27 09:55 | Categoría: Sociopatologias | 4 Comentarios | Enlace

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    Comentarios

    1
    De: Gala Fecha: 2006-08-30 11:59

    Vaya!!! Entonces parece que todos los curas son pecadores



    2
    De: Teresa Fecha: 2006-08-30 13:27

    Para estas sectas para obesos, sí serían pecadores. En los USA una de estas iglesias anti-obesidad dice tener más de un millón de afiliados, lo que nos da una imagen -de ser cierto el dato- de la cantidad de obesos que al mismo tiempo tienen síntomas de fanatismo religioso. Probablemente sean también creacionistas o partidarios del diseño inteligente...



    3
    De: Eduardo Fecha: 2006-08-30 15:52

    Pués deberías darte una vuelta por allá. Es una de las cosas que mas llama la atención al recién llegado. En el mismo aeropuerto. Gente gorda a porrillo. Comiendo por la calle, en los coches, en los parques, en los cines, en el trabajo, en los pasillos. Es una visión de cuidado. Hambre continua en gente de tallas super XL.

    De allí han venido funestas costumbres como la de si vas al cine debes ir cargado con cotufas, pizzas, botellones, bocatas y golosinas. O la de ver la tele con una palanganas a tope de lo mismo y una ristra de cervezas. Todo llega. La estupidez también.

    Lo que se vé en las películas o TV no es mentira. Es así.

    No forzosamente esa gente vá de lo que dices, pero si que en general los americanos muestran una ignorancia sorprendente y una religiosidad apabullante: centeneares de iglesias distintas con sus fieles abonados a los servicios.

    No todo el mundo es así, por supuesto, pero aquello es otro planeta. Un planeta que se mira el ombligo y todo lo que no sea de dentro poco le importa o si si hay intereses en juego.´

    Un planeta, que se los regalo.

    Saludos cordiales



    4
    De: kikorb Fecha: 2006-09-15 23:37

    Yo creo que funcionaría. De hecho a alguno no le vendría mal engordar aposta para luego probar el método... así pisaría una iglesia por una vez en su vida y se quitaría mucho mito de la cabeza.

    Hacer bromas con vuestra casa y dejad la de otros tranquila.



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